lunes, 8 de enero de 2018

La verdadera geopolítica en movimiento


Dos movimientos, un mismo aviso

Empecinados en Soros, en oros o en copas, lo que hay es otra cosa que nuestro eurocentrismo (o sea, el mirarse el ombligo una y otra vez) nos impide ver: Occidente declina cada segundo que pasa. Eso no quiere decir que decline el capitalismo, pero sí el capitalismo que conocemos. Hay otro en marcha, con un diseño que aún está por perfilar pero del que China ya dio una pista no hace mucho.

Recordad lo que os dije que ocurrió el día 1 con la apertura del oleoducto entre Rusia y China. Este anuncio ha puesto a temblar a todo ese zombie que es la Unión Europea. ¿Por qué? Pues porque se manifiesta la nueva tendencia rusa de centrar, o fortalecer, su suministro de petróleo a China en vez de a la UE. En una palabra: menos petróleo para Europa (que ahora recibe un promedio de 3'7 millones de barriles diarios de Rusia) y este continente va a tener que buscar de forma precipitada nuevo suministrador. Así hay que interpretar la postura de Francia, por ejemplo, con Irán, alejándose de la postura de EEUU y diciendo en la ONU que las protestas son "un asunto interno" y negándose a que se discutiese en el Consejo de Seguridad de la ONU.

La UE ha renovado por otros seis meses las sanciones a Rusia por la anexión de Crimea y el apoyo al Donbás. Y Rusia está respondiendo de una forma cada vez más dolorosa para la UE. Sobre todo, porque está ofreciendo a China unos precios que están dos dólares por debajo de lo que cobra a la UE (es para entendernos puesto que el comercio entre Rusia y China ya es en sus respectivas monedas, en una proporción que se acerca al 9% y con la intención de que este año 2018 sea ya del 11%). Encontrar un suministrador alternativo no es tan fácil como parece y en estos momentos el 70% de todo el comercio petrolífero de la UE es con Rusia.

Si Rusia se centra en China, como parece, al petróleo le va a seguir el gas y este sí es el talón de Aquiles europeo. Está previsto que para el 2019 entre en funcionamiento un gasoducto, Poder Siberiano, que bombeará, de golpe, un 19% más de gas hacia China de lo que se hace en la actualidad. Según el contrato, por una duración de 30 años, todo el norte de China estará cubierto con este suministro. Si se tiene en cuenta que toda esta zona tiene frecuentes restricciones, el futuro es más que halagüeño pues el suministro será de 7'25 millones de metros cúbicos diarios en una primera fase.

Eso hace irrelevante el chantaje habitual de Ucrania, por el que pasa la práctica totalidad del gas ruso hacia Europa y eso supone que otro de los grandes, Alemania, tiene que apostar por acelerar la construcción del gasoducto Corriente del Norte 2, que llevará gas directamente desde Rusia a Alemania sin tocar tierra puesto que se está construyendo a través del mar Báltico y al que se oponen todo el resto de países europeos.

Rusia y China se van deshaciendo progresivamente de Occidente y Europa, de forma muy tímida, casi imperceptible, está empezando a moverse sin EEUU -sobre todo Francia y Alemania- y hacia esos dos países, sobre todo a China. Aún sigue la UE la estela de EEUU, y la señal de si esos mínimos movimientos van a más o son solo espasmos de agónicos, será dentro de seis meses, cuando se renueven o no las sanciones contra Rusia.

Y lo mismo ocurre con otros países, como Pakistán del que ya os conté que prescinde del dólar en su comercio con China en beneficio del yuan. Pues ahora pone en otro aprieto a EEUU: acaba de dar un plazo de 30 días para que el millón y medio de refugiados afganos que hay en su territorio vuelvan a Afganistán. Otro movimiento contra EEUU, puesto que Trump tuiteó que Pakistán daba refugio a los terroristas y entonces han dicho, pues te los devuelvo. EEUU siempre ha considerado a estos refugiados como "una amenaza potencial para la seguridad" al considerarlos muy próximos a los talibanes.

Estos refugiados llevan en Pakistán, con altibajos, desde 1979 aunque de forma masiva desde la invasión de Afganistán por EEUU en 2001. No hace falta ser muy hábil para saber que Afganistán no tiene la menor capacidad de integrar a estos refugiados, por lo que en su inmensa mayoría van a pasar a engrosar las filas de los talibanes, que ya controlan de facto el 50% de Afganistán.

Estos dos movimientos dan el mismo aviso: la hegemonía Occidental es equiparable a cuando se intenta retener el agua con las manos, parece que sí pero el agua, inevitablemente, se escurre entre los dedos. Y un dato que tal vez ayude a comprender mejor a Corea del Norte: Pakistán se atreve a hacer estos movimientos anti EEUU porque tiene armas atómicas, lo que limita, y mucho, el margen de maniobra estadounidense. Id tomando nota.

El Lince

jueves, 4 de enero de 2018

No miréis al dedo, mirad el sol

Todo el mundo está mirando a Irán. Error. Queda bien, pero desvía la atención. De nuevo los de siempre nos dicen que hay que mirar al dedo cuando lo que hay que ver es el sol.

Entretenidos con Irán no hemos visto que el Banco Central Europeo ha vendido 500 millones de dólares "para agregar al yuan chino a sus reservas extranjeras". Es un cantidad pequeña, exactamente el 1% de las reservas del BCE. Pero es la primera vez que se hace y es un reconocimiento claro del papel cada vez más importante del renminbi o yuan a nivel internacional. Esto no quiere decir que la moribunda Europa desaloje al dólar como moneda de reserva principal a corto plazo, pero sí que la puerta se ha abierto y se ha marcado el camino para que otros países hagan lo mismo, con lo que la diversificación de reservas pone otro clavo en el ataúd de la hegemonía occidental, en este caso la económica.

El BCE hace este movimiento justo dos semanas antes de que China ponga en funcionamiento el petro-yuan, que se hará el próximo día 18 en Shanghái. China es, en estos momentos, el principal importador de petróleo del mundo, por lo que esta medida va a permitir a los compradores chinos fijar los precios del petróleo y pagar en moneda local.

China lleva trabajando en este sistema, que a largo plazo será mortal para el dólar, desde el año 2012 y va en paralelo con la conversión del yuan en oro en los mercados de divisas de Shanghái y Hong Kong. Es decir, que desde el día 18 de enero China evitará totalmente el dólar estadounidense en sus transacciones de petróleo.

China va a contar con el apoyo de Rusia (principal suministrador de los chinos) y de otros países como Venezuela... e Irán. Este es uno de los componentes a tener en cuenta a la hora de hablar de lo que ocurre en este país y el por qué del entusiasmo de EEUU, Israel y Arabia Saudita con las protestas. Y os recuerdo que en diciembre se anunció que el próximo mes de febrero Irán entrará a formar parte de la Unión Económica Euroasiática.

De hecho, este año 2018 comenzó con una noticia espectacular: Rusia y China anunciaron el día 1 que se había comenzado a exportar a China petróleo a través del oleoducto Siberia-Pacífico. Este oleoducto sólo atraviesa tierras rusas y chinas, por lo que no es posible boicotearlo.


A través de él van a llegar a China un total de 220 millones de barriles de petróleo al año, que se procesarán en refinerías chinas. Esto afianza aún más el papel de Rusia como suministrador principal de petróleo de China, muy por encima de Arabia Saudita y de Angola. Si la situación ya era clara el 2017, ahora lo será aún más.


En EEUU se habla ya de forma abierta de "recesión geopolítica" porque "el mundo está palpitando con varias corrientes que ponen en riesgo el orden dominado por EEUU", como viene a reconocer la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Trump.

No suelo hacer caso a las tonterías de los propagandistas estadounidenseses, pero sí queréis entreteneros con lo que se piensa del declive de EEUU, pinchad aquí.

Anexo: Lo anterior lo publiqué el día 4. Hoy, 5 de enero, lo amplío porque es el día en que Pakistán acaba de anunciar que reemplaza el dólar por el yuan en su comercio con China. Acaba de calificar a Trump de "líder de una superpotencia declinante" tras un tuit de este en el que dice que se va a reducir sustancialmente la ayuda que presta a Pakistán por su "apoyo a los terroristas" afganos. Pakistán era bueno cuando apoyaba a los afganos contra los soviéticos, ahora es malo. Pero eso tiene un costo: el fin del dólar.

Pakistán estaba dando largas a los chinos para el lanzamiento formal del Corredor Económico China-Pakistán, planteado por los chinos el mes de noviembre del año pasado. Ahora tiene luz verde y eso se traduce, en cifras, en 50.000 millones de dólares que ya no serán en dólares sino en yuanes. Hay que dar las gracias a Trump, otra vez, por cómo está acelerando el fin de la hegemonía occidental. Y a toda esa purrela de estúpidos, como la UE, que aún siguen la estela de EEUU aunque hagan pequeñísimos movimientos como el de introducir el yuan en su moneda de reservas extranjeras.

El Lince

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