domingo, 22 de octubre de 2017

Tecnología en tiempos de divorcio



Por: BBC Mundo

¿Qué papel juega la tecnología en los divorcios hoy en día? Según un estudio elaborado en Estados Unidos, su papel es importante pero también puede ser un arma de doble filo, sobre todo cuando la pareja separada tiene hijos.


Según el trabajo realizado por investigadores de las universidades de Misuri y Kansas, las parejas separadas y divorciadas usan cada vez más el correo electrónico, mensajes de texto, redes sociales e incluso aplicaciones de celular para comunicarse con sus excompañeros sobre el cuidado de los hijos.

No obstante, dicen, las parejas que terminaron su relación de forma conflictiva llegan a utilizar la tecnología para evitar que sus compañeros tengan acceso a los hijos, siendo los menores los primeros afectados.

Por eso, sugieren enseñar a las parejas a mantener una comunicación tecnológica adecuada con el fin de generar un entorno “saludable” para los niños.

Herramienta de cooperación

Las nuevas tecnologías pueden ser una herramienta enormemente efectiva para compartir las responsabilidades parentales.

“La tecnología facilita que las parejas divorciadas se lleven bien, y también hace que las parejas no se lleven”, explica Lawrence Ganong, profesor del Departamento de Estudios de Desarrollo Humano y Familia de la Universidad de Misuri.

“Los padres que usan tecnología de forma efectiva pueden hacer que sea más fácil la labor coparental, lo que reduce el estrés de los niños. Pero los padres que usan la tecnología para manipular u omitir información de la expareja pueden ocasionar sufrimiento en el niño”.

“Los padres que usan la tecnología para manipular u omitir información de la expareja pueden ocasionar sufrimiento en el niño”, Lawrence Ganong, Universidad de Misuri.

Para elaborar el estudio, Ganong y su equipo entrevistaron a 49 parejas divorciadas de forma individual y las interrogaron sobre la calidad de sus relaciones con sus exparejas.

De este modo concluyeron que, sin importar cómo fuera esta relación, casi todos los padres divorciados usan la tecnología para mantener los límites de su hogar y mantener un registro de sus decisiones.

Existen incluso aplicaciones como 2Houses, una herramienta con la que los padres organizan el cuidado de sus hijos sin necesidad de hablarse.

Con este tipo de aplicaciones, cada vez que un padre hace una nueva anotación sobre citas de los niños en el médico, horarios escolares, visitas o actividades, el otro cónyuge recibe la notificación de los cambios con la opción de aceptar o no.

“No lo recibí”

Sin embargo, algunos padres con relaciones “hostiles”, más que utilizar la tecnología para organizarse, podrían usarla para “manipular” a sus exesposos, por ejemplo, alegando que no recibieron determinados correos electrónicos, advierte el estudio.

Llegados a ese punto, los investigadores recomiendan que se les enseñe a las parejas modos efectivos para comunicarse haciendo uso de la tecnología y así ayudar a los niños en esa transición de tener uno a dos hogares, manteniéndolos alejados de los conflictos entre los padres.

¿Cómo llevar una relación de expareja tecnológicamente correcta?

Según Ganong, los padres hostiles deben “dejar sus sentimientos aparte y entender que necesitan comunicarse efectivamente para proteger el bienestar emocional de los niños”.

“Los correos electrónicos son una buena manera para que las parejas hostiles se comuniquen sin hacerlo cara a cara. Pueden enviar información esencial y editar lo que dicen para evitar conflictos. Además, los padres tienen un registro de lo que se ha acordado”.

El estudio, titulado “Comunicación Tecnológica y Paternidad Posdivorcio”, fue publicado en la revista especializada Family Relations.

viernes, 20 de octubre de 2017

Los Big Data o macrodatos es hoy lo que el petróleo era hace un siglo.


¿Es la acumulación de datos el petróleo del siglo XXI?... Piénsalo de nuevo
Amol Rajan BBC

Pozo de petróleo pero del que salen datosDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLa bonanza de datos ya ha vuelto a varios superricos y se teme lo que implica que unos pocos tengan tanto poder sobre un recurso tan preciado.
¿Cómo sabes cuándo una frase concisa o una idea seductora se ha puesto de moda en los círculos políticos? Cuando la prestigiosa revista semanal The Economist le dedica una de sus secciones especiales.
En un artículo extenso acompañado por un comentario editorial reciente, ese distinguido medio argumentó que los Big Data o macrodatos es hoy lo que el petróleo era hace un siglo.
"Una nueva materia prima genera una industria lucrativa y de rápido crecimiento, lo que provoca que los reguladores antimonopolio intervengan para frenar a quienes controlan su flujo", selañó The Economist.
Aunque la inteligencia de datos no es particularmente nueva (a pesar de que el volumen lo puede ser), este argumento tiene, a primera vista, mucho de cierto.
Un equipo de la perforación posa para una fotografía en la colina de Spindletop en Beaumont, Texas, donde fue descubierto el primer pozo de petróleo de Texas en 1901.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEl Big Data, "una nueva materia prima genera una industria lucrativa y de rápido crecimiento", como la industria del petróleo lo hizo en el pasado, dijo The Economist.
Al igual que hace un siglo, cuando los que pudieron sacar el petróleo del suelo acumularon gran riqueza, establecieron cuasimonopolios y construyeron la economía futura a partir de su propio recurso precioso, las empresas de datos como Facebook y Google podrán hacer algo similar.
Con el petróleo en el siglo XX, eventualmente se fue llegando a un consenso de que los reguladores debían intervenir y romper los oligopolios para evitar una concentración excesiva de poder.
Muchos pensadores de alto perfil han detectado similitudes entre la acumulación de datos de hoy y el petróleo de antaño.
John Thornhill, editor de Innovación del diario Financial Times, utilizó el ejemplo de Alaska para argumentar que las compañías de datos deben pagar un ingreso básico universal, otra idea que está en boga en los círculos políticos.
Al principio, los paralelos entre el Big Data y el petróleo me llevaron a concordar con esa línea de pensamiento. Pero ahora no estoy tan seguro.
código binarioDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLa información recolectada sobre cada uno de nosotros es un recurso tremendamente valioso.
Hay diferencias tan importantes entre la industria de los datos de hoy y el petróleo de hace un siglo que la comparación, aunque es atractiva, corre el riesgo de difundir un malentendido sobre cómo funcionan estas supercompañías de nuevas tecnologías y qué hacer con su poder.
Diferencia 1: la oferta
Hay una cantidad finita de petróleo, aunque todavía es abundante y probablemente no hemos encontrado todo el que existe.
Los datos, en cambio, son virtualmente infinitos.
Su oferta es abundante. En términos de oferta básica, los datos se asemejan más a la luz del Sol que al petróleo: hay tanta de que nuestra principal preocupación debe ser qué hacer con ella, no dónde encontrar más o cómo compartir lo que ya hemos encontrado.
Los datos además pueden ser reutilizados, y los mismos pueden ser usados por diferentes personas por diferentes razones.
Pozo de petróleoDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEl petróleo es finito, los datos no.
Digamos que me inventé una nueva dirección de correo electrónico. Podría usarlo para registrarme en un servicio de música, donde dejaré una huella de mi gusto por la música; en una plataforma de medios sociales en la que tendré fotos de mi bebé; y en un motor de búsqueda, donde me entrego a mi fascinación por el reggae.
Si a través de esa dirección de correo electrónico una compañía de datos pudiera acceder a información sobre mí o mis amigos, el servicio de música, la red social y el motor de búsqueda podrían beneficiarse de esa dirección de correo electrónico y todo lo relacionado.
Esto es diferente al petróleo. Si una gran compañía petrolera llega a un campo petrolero en, digamos, Texas, será la única en control del petróleo allí, y una vez que lo hayan usado, se acaba.
Esto nos lleva a otra diferencia clave.
Diferencia 2: quién controla la mercancía
Hay temores muy legítimos sobre el uso y el abuso de datos personales en línea, por ejemplo, potencias extranjeras tratando de influir en las elecciones.
Y muy pocas personas tienen una idea realmente clara sobre la huella digital que han dejado en línea. Si lo supieran, podrían obsesionarse con la seguridad. Conozco algunos fanáticos que poseen varios teléfonos y tienen hábitos informáticos para protegerse, como evitar todos los mensajes de texto a favor de WhatsApp, que está cifrado.
Pero los datos son algo que -en teoría, si no en la práctica- el usuario puede controlar, y que idealmente -aunque de nuevo, en la práctica no es tan cierto- se propaga por consentimiento.
Hombre y código binarioDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionEn teoría, al menos, cada uno de nosotros controla qué información libera al ámbito público.
Volviendo a esa compañía petrolera de Texas, depende en gran medida de ella cómo administrar el petróleo: cuántos barriles sacan cada día, a qué precio lo venden, a quién se lo venden.
Con mi dirección de correo electrónico, depende de mí dárselo o no a ese servicio de música, red social o motor de búsqueda. Si no quiero que la gente sepa que tengo una obsesión malsana con las telenovelas turcas, puedo mantenerme digitalmente callado.
Estoy consciente de que en la práctica muy pocas personas sienten que tienen control sobre sus datos personales en línea; y la recuperación de sus datos no es exactamente fácil.
Si tratara de reclamar o borrar de la faz de la Tierra todos los datos personales que le he entregado a las compañías de datos, tendría que dedicarle todas las horas activas de mis días por el resto de mi vida y nunca lo lograría realmente.
Dicho esto, es en gran medida resultado de mis opciones que estas empresas tengan tantos de mis datos personales.
Los servidores de almacenamiento de datos en Hafnarfjordur, Islandia, que están tratando de posicionarse en el negocio de los centros de datos son galpones que consumen enormes cantidades de energía para almacenar la información de 3,2 millones de usuarios de internet.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLos servidores de almacenamiento de datos en Hafnarfjordur, Islandia, que están tratando de posicionarse en el negocio de los centros de datos son galpones que consumen enormes cantidades de energía para almacenar la información de 3,2 millones de usuarios de internet.
Diferencia 3: cuestión de velocidad
La última diferencia clave es que la industria de datos evoluciona mucho más rápido que la industria petrolera.
La innovación está en el ADN mismo de las grandes empresas de datos, cuyas vidas a veces son cortas. Como resultado, la regulación es mucho más difícil.
The Economist también señaló que el modelo anterior de regulación no necesariamente funciona para estas nuevas empresas, que se adaptan constantemente.
Eso no quiere decir que no deban ser reguladas; más bien, que regularlas es algo que todavía no hemos resuelto a hacer.
Es porque el debate sobre la regulación de estas empresas es tan candente que creo que necesitamos cuestionar las ideas superficialmente atractivas, como "Big Data es el nuevo petróleo".
De hecho, mientras que el petróleo finito pero abundante suministró una materia prima para la economía industrial, los datos son un recurso superabundante en una economía postindustrial.
Las compañías de datos controlan y redefinencada vez más la naturaleza de nuestro dominio público.
Big Data tiene algo importante en común con el petróleo hace un siglo. Pero los titanes tecnológicos son más parecidos a magnates de los medios que a los barones del petróleo.

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¿Qué es la muerte súbita?











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La muerte súbita es la aparición repentina e inesperada de una parada cardíaca en una persona que aparentemente se encuentra sana y en buen estado. “Es el fallecimiento que se produce en la primera hora desde el inicio de los síntomas o el fallecimiento inesperado de una persona aparentemente sana y se encontraba bien en plazo de las 24 horas previas”.

Se calcula que el 12,5 por ciento de las defunciones que se producen de forma natural son muertes súbitas y, de éstas, el 88 por ciento son de origen cardíaco.














En la mayoría de los casos de muerte súbita, la causa tiene origen en el corazón. Problemas pulmonares, vasculares y cerebrales también pueden llevar el paciente a una muerte súbita e inesperada.
Síntomas de la muerte súbita


Las víctimas de muerte súbita presentan de manera brusca una pérdida completa del conocimiento y no responden a ningún tipo de estímulo. Pueden tener los ojos abiertos o cerrados, y en seguida, dejan de respirar. Sin atención, el color de la piel pierde rápidamente el tono rosado habitual y se torna azul violáceo.

La inmensa mayoría de los pacientes que sufren una muerte súbita y no reciben atención médica fallecen en pocos minutos.

La muerte súbita puede ocurrir en cualquier grupo de edad, pero es más común en personas mayores, que ya sufren de enfermedad cardíaca. Sin embargo, hasta jóvenes atletas o bebés supuestamente sanos pueden morir repentinamente.

Toda alteración de la función cardiaca causada por una dilatación del corazón, por una válvula dañada o por anomalías congénitas en el músculo del corazón, podrían motivar el episodio. No obstante, también se han dado casos de personas que no habían padecido ninguna patología de este tipo.

La Sociedad Dominicana de Cardiología realizará el próximo 26 y 27 de octubre su 4ta Jornada de Muerte Súbita en el Hotel Embassy Suite, Santo Domingo, como una forma de generar impacto a nivel del gremio médico, cardiólogos, estudiantes, médicos pasantes y residentes tendrán la oportunidad de nutrirse de conocimientos sobre dicha afectación, por prestigiosos especialistas estadounidenses con la colaboración de Cleveland Clinic y Presbyterian, así como 18 cardiólogos dominicanos, que disertarán en el marco de la jornada.


La autora es cardióloga

claudiaalmonte@hotmail.com

jueves, 19 de octubre de 2017

La historia del "hombre molotov"


La historia del "hombre molotov", el nicaragüense que aparece en una de "las 100 fotos más influyentes de todos los tiempos"
Arturo Wallace, @bbc_wallaceBBC Mundo, Somoto, Nicaragu
Mural de "el hombre de la molotov"
Image captionLa foto de "el hombre de la molotov" ha sido reproducida incontables veces, como en este mural en Somoto, Nicaragua, donde vive su protagonista.
Nada más tres latinoamericanos figuran entre las 100 fotografías más influyentes de todos los tiempos, seleccionadas hace menos de un año por la revista Time para una edición especial: el Che Guevara, Salvador Allende y Pablo Aráuz.
Los dos primeros no necesitan presentación. Pero de Aráuz muchos nada más conocen la icónica imagen capturada por la fotógrafa estadounidense Susan Meiselas un día de julio de 1979 y reproducida incontables veces en murales, afiches e incluso como meme en internet.
En la misma se ve a un joven en el acto de lanzar una bomba incendiaria fabricada a partir de una botella de Pepsi, su condición de guerrillero ilustrada por una boina negra y los pantalones vaqueros que combinan con una camisa militar.
Una copia autografiada de la foto de
Image captionEn su modesta casa de Somoto, el protagonista de la foto guarda con orgullo la copia autografiada que le regaló Susan Meiselas.
De su cuello cuelga un rosario. Y en la mano izquierda, protegida del sudor por un brazalete blanco, sostiene un fusil de combate en el que el buen observador inmediatamente nota dos pegatinas con la bandera de Panamá.
La fotografía, sin embargo, fue tomada en la ciudad nicaragüense de Estelí y rápidamente se convirtió en una de las más reconocibles de toda la Revolución Sandinista (1979-1990).
"Esa foto tiene un significado revolucionario, muestra a los jóvenes de esos tiempos que peleábamos en contra de la dictadura de Somoza", dice, orgulloso, el propio Pablo Aráuz, a quien BBC Mundo fue a buscar a su casa 38 años más tarde del momento en que fue inmortalizado para saber qué fue de él y cómo recuerda ese momento que se volvió histórico.
Pablo Aráuz con la foto de Susan Meiselas.
Image captionBareta y "el hombre molotov".
Tiene 10 hijos, el pelo blanco y un contagioso sentido del humor.
Vive en la norteña ciudad de Somoto, ubicada a apenas 50 kilómetros de la frontera con Honduras. Ahí, sus amigos de juventud todavía lo llaman "Bareta", un apodo heredado de la serie estadounidense de televisión del mismo nombre que era retransmitida en la Nicaragua de su adolescencia.
Pero, para el resto del mundo, él simplemente es "The Molotov Man". El hombre molotov.

Inspirado por el Che

Contar la historia de la foto, es contar la historia de Bareta, que pese al paso del tiempo habla con sincero entusiasmo de la lucha a la que se sumó en su juventud.
Y su historia también es, en buena medida, la historia de aquella revolución.
Anastasio Somoza DebayleDerechos de autor de la imagenAFP
Image captionAnastasio Somoza Debayle fue el último miembro de la dinastía que gobernó Nicaragua de forma casi ininterrumpida de 1937 a 1979.
"En cierta forma yo me inicié en 1974, con mi padre, que dicho sea de paso secretario privado y cuñado del general Sandino", cuenta del guerrillero que se levantó en armas contra la ocupación militar de EE.UU. en 1927 y fue asesinado por Anastasio Somoza García en 1934.
"Él se reunía con unos colaboradores de la montaña y planificaba yo no sé qué cosa. A mí no me daba parte. Solo me ponía a cuidar una puerta y me decía: cuidá aquí que no vengan los soldados", rememora.
Una mujer nicaragüense camina entre un retrato de Sandino y otro del Che.Derechos de autor de la imagenAFP
Image captionEn el FSLN se juntaron las ideas antiimperialistas de Sandino con las de Ernesto Che Guevara.
Para ese entonces, el movimiento guerrillero trataba de derrocar al tercer miembro de la dinastía somocista, también llamado Anastasio.
Pero, según Aráuz, más que los vínculos familiares, su principal motivación para integrarse al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN)que se formó tras la muerte de Sandino, fue el ejemplo de otro de los tres latinos que figuran en "las 100 fotografías más influyentes de todos los tiempos": Ernesto Che Guevara.
Alberto Korda y su famosa foto del Che.Derechos de autor de la imagenAFP
Image captionLa emblemática foto del Che de Alberto Korda también fue incluida por Time entre las 100 más influyentes de todos los tiempos.
"Nosotros escuchábamos de la gesta del Che Guevara y por eso comenzamos a usar boinas. Esa boina que ustedes miran ahí, yo ya la caminaba para los años 70", afirma de la que viste en la imagen tomada por Meiselas.
Y ese no es el único detalle de la fotografía que tiene su propia historia, insiste su protagonista,

Con pantalones de mujer

La foto fue tomada sólo dos días antes del triunfo definitivo de la Revolución Popular Sandinista y un día antes de la huida del último de los Somoza.
"Fue el propio 16 de julio de 1979, en la ofensiva final, cuando nos tomamos el cuartel de la guardia en Estelí", apunta el exguerrillero, que para la fecha ya tenía 20 años.
Pablo Aráuz en su casa de Somoto
Image captionAráuz, de 59 años, rondaba los 20 en el momento de la foto.
Bareta tenía dos años empuñando las armas y llevaba un mes y medio combatiendo sin parar en las puertas de la ciudad, ubicada 150 kilómetros al norte de la capital nicaragüense, Managua, y 70 km al sur de su Somoto.
"Cuando entré a Estelí desde la montaña, prácticamente llegué en harapos, no me podía ni sentar porque enseñaba todo. Así que me metí en una casa, que de casualidad solo eran mujeres, y les digo: necesito que me regalen un pantalón", le cuenta a BBC Mundo.
"'No, aquí no hay hombres', me responden. '¡A mí me vale!', les digo yo, 'Denme cualquier pantalón, si a mí lo que me interesa es taparme'. Entonces me regalaron ese pantalón de mujer", recuerda entre risas.
Y, mientras señala la fotografía, que cuelga de una de las paredes de sumodesta casa, abunda en los detalles, contados el acento musical propio de los habitantes del norte de Nicaragua.
La foto del hombre molotov que cuelga en la pared de la casa de Bareta.
Image captionUn póster con el hombre molotov cuelga en una de las paredes de la modesta casa de Bareta.
"Ese rifle que ustedes ven ahí no tiene el cubrellamas. Ese es un FAL, que el cubrellamas es más largo, pero estaba apuntando para dispararle a la guardia y me le dieron en la mera punta…Ese brazalete blanco que ustedes miran era una manera de identificarnos entre nosotros... Ese rosario era fosforescente. Yo di un mi reloj Microma por ese rosario…", cuenta.
Pablo Aráuz también recuerda con todo detalle cómo llegó a su poder la bomba incendiaria con la que Susan Meiselas terminaría inmortalizándolo y, en cierta manera, poniéndolo al lado de su ídolo, el Che.

La molotov

"Donde yo vivía no había luz eléctrica. La gente hacía unos candiles con latas, o con botellas de Kola Shaler, le ponían una mecha con gas y así se alumbraban", empieza el exguerrillero.
"Así que cuando un chavalo se me acercó con la botella, a mí me llamo la atención. 'Vos, chavalo, ¿qué andás haciendo con ese candil?' le digo. 'No fregués vos, es una bomba', me contesta. Entonces le digo: probemos, vamos a tirar eso", relata.
La foto antes de la fotoDerechos de autor de la imagenAFP
Image captionLa foto antes de la foto: Bareta también conserva otras fotos de la secuencia capturada por Meiselas.
El blanco elegido fue un guardia que estaba en una torre vecina, armado con una ametralladora calibre 30.
"El chavalo le pegó fuego a la mecha, yo miré que comenzó a arder, rápido, y la lancé donde estaba el guardia", dice Bareta de los instantes que sucedieron a la icónica fotografía.
"Pero cayó así, entre medio; no cayó donde yo quería", confiesa entre risas, culpando al rifle que nunca soltó.
Susan MeiselasDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionBareta ha mantenido el contacto con la fotógrafa estadounidense Susan Meiselas, la autora de la emblemática fotografía.
"No sé porque no puse el FAL en el suelo para agarrar más impulso. Si no lo hubiera tenido en la mano, seguro la hubiera llegado", asegura.
¿Y sabía que le estaban tomando fotos?
"Hermanito, ni cuenta me di en ese momento. Si no, digo yo que que me hubiera puesto más guapo, que hubiera hecho un gesto más bonito", bromea.
"Con nosotros andaban dos fotógrafos, un colombiano y la compañera Susan Meiselas, aunque solo ella se quedó en Estelí", explica luego, ya un poco más serio. "Pero verla, no la vi".

Por todos lados

La fotografía Aráuz la vio por primera vez en una caja de fósforos un año después, cuando ya estaba de regreso en Somoto y plenamente incorporado a las filas del nuevo ejército nicaragüense.
Sin embargo, para evitar convertirse en blanco de la contrarrevolución que ya empezaba a formarse en las montañas vecinas, primero negó que la imagen fuera suya.
La foto del hombre molotov en una caja de cerillos.
Image captionPronto, la imagen del hombre molotov estaba por todos lados.
"Pero, a finales del 80, también salía en unos afiches que decían Milicias Populares Sandinistas y el mismo señor (que le mostró la cajetilla) se consigue uno y me dice: '¿Ajá, te vas a negar?'. Pero ya con el afiche se miraba clarito", confiesa.
Pablo Aráuz pasaba así a convertirse, para siempre, en el hombre molotov.
Además de la cajetilla, él continúa guardando numerosas publicaciones que dan cuenta de la inmensa popularidad de la fotografía, también reproducida en al menos dos murales de su propia ciudad.
Y años después, la imagen también sería objeto de un importante debate sobre apropiación artística que enfrentó a Meiselas con la artista estadounidense Joy Garnett luego de que una pintura suya basada en la foto explotara como meme eninternet.
Un folleto ilustrado con la imagen del hombre molotov.
Image captionBareta conserva muchas publicaciones en las que parece la imagen.
Para ese entonces, en 2004, Bareta ya tenía 14 años de haber sido dado de baja del ejército y se ganaba la vida humildemente como transportista.
"Después del 90, cuando triunfó la señora, doña Violeta (de Chamorro), muchos sandinistas nos quedamos en el aire y a mí me dijeron: 'Bueno, su comisión de servicio terminó, váyase para su casa', y yo me fui feliz porque decía: ¡Voy a descansar!", cuenta.
"Así que me hice con un vehículo, con un camión. Aunque me mantuve activo en las filas del Frente (Sandinista) con la esperanza de que algún día triunfáramos de nuevo", le reconoce a BBC Mundo.
El partido sandinista eventualmente regresó al poder en 2007, pero no fue hasta 2013 que Aráuz aceptó un puesto en el sector público, en la agencia local de recolección de impuestos.
Y ahora también es candidato a concejal por el FSLN en las elecciones municipales que tendrán lugar el próximo mes de noviembre.

"Lo mejor que me ha pasado"

Aunque su imagen ha dado la vuelta al mundo, el hombre Molotov dice no haber obtenido mayores beneficios materiales de la foto capturada por Meiselas.
Pablo Aráuz frente a su casa en Somoto.
Image captionAráuz dice no haberse beneficiado económicamente de la fotografía.
"Una vez Susan me regaló unas postales, como 400 y me dijo: 'Aprovéchate de esas, véndelas si puedes'. 'Sí, sí, sí', le dije yo, pero cuando ya las tuve en la mano comencé a regalaras a todo el mundo. ¡Toditas las regalé!", cuenta.
"Como las voy a vender, dije yo, si esto me costó sangre, son mis principios, mis ideas", explica.
Y la modesta casa en la que vive, en una empinada calle de tierra y piedras, da constancia de la vida sencilla llevada por el hombre que aparece en una de las imágenes más icónicas de la revolución sandinista.
Mural del hombre molotov en Somoto, Nicaragua.
Image captionEn Somoto hay al menos dos murales con la imagen del hombre molotov.
Su premio, asegura, es la gente que la fotografía le ha dado la oportunidad de conocer.
"Yo considero que esa foto fue algo muy bueno que me pasó, magnifico, lo máximo. Es lo mejor que me ha pasado en la vida porque me significa la lucha y porque de esa manera yo he logrado conocer a mucha gente", asegura.
"Hay quienes dicen que me hizo famoso pero yo digo: famosos son los que devengan plata. Yo sólo soy un hombre que luchó por su pueblo, que sigue luchando por su pueblo y que se mantiene en pie", dice con orgullo Pablo Aráuz, Bareta, el hombre molotov.